Tres tipos de cuidado

Se ha corrido la voz de que esta noche, la del cinco para el seis de enero, hay tres tipos raros que pretenden entrar en las casas sin avisar, que estemos prevenidos por lo que pueda suceder. Dicen que son extranjeros, que vienen de un país de Oriente, que hablan raro y visten túnicas y turbantes, ¡y uno además es negro! Nada de fiar. Por lo visto vienen en son de paz, pero eso es lo que dicen todos los que entran sin papeles. Y por si fuera poco alegan que ¡quieren dejarnos unas cajas con un contenido sin identificar!

 Evidentemente son tres tipos de cuidado, y sus intenciones son bastante extrañas. Nos han dicho que por si acaso acostemos a los niños, para que no se asusten si es que los descubren repentinamente. Con esas pintas, lo mismo sufren un sobresalto y luego padecen un trastorno postraumático, y tenemos que acabar llevándolos al psicólogo. Dicen que ya han venido más años y que no son peligrosos, pero con los tiempos que corren cualquiera se fía. Y por si fuera poco aseguran que son eficaces, rápidos y silenciosos, como los ladrones de las películas. Y que no se contentan con una, que se pasan la noche entera de casa en casa. Lo dicho, yo que tu no me fiaría. Mira que si te pillan despierto. Lo mismo te da por echarles el alto, y ellos… que si no saben hablar nuestro idioma, que si se han equivocado de casa, que si esa caja era para otro… lo mismo te lías y cualquiera sabe lo que puede pasar.

 Yo, por si las moscas, atrancaré bien las puertas y ventanas, me esconderé debajo de las mantas y me haré el dormido. También han dicho que es bueno dejarles algo para comer y beber, como con disimulo, para que se contenten y se larguen cuanto antes. Lo mismo lo que tienen es hambre y nada más, y si van de buenas, pues eso, que tomen lo que quieran, se larguen cuanto antes, y luego ya se veremos qué hacemos con las cajas que dejen, si es que dejan alguna.

 Lo dicho, tres tipos de cuidado, extranjeros, raros y sin papeles, ¡cualquiera se fía de ellos!

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