Haus am Horn, Muche y Meyer, Weimar, 1923

El debate sobre la Arquitectura y sobre su enseñanza no se plantea abiertamente en la Bauhaus hasta 1927. Fecha en la que, por influencia del que sería su segundo director, Hannes Meyer, se comienza a impartir su enseñanza de forma sistemática. Ello no impide tener presente el peso de la Arquitectura y de los arquitectos en todo su proceso intelectual y formativo.

Hans Meyer

De tal suerte que la totalidad artística que subyace en el manifiesto de Bauhaus de 1919, se verifica en torno a la Arquitectura, en esa suerte de pretendida Gesamtkunstwerk (GKW), que no impide la posibilidad de otra GKW en torno a la experiencia musical y teatral, ahora si en clave wagneriana. Centralidad de la Arquitectura en el proceso de diseño total que se despliega en Bauhaus, en la llamada también Catedral del Futuro. Nueva unidad de la integración artísticas, que no impediría el reconocimiento del papel rector de la Arquitectura en la nueva ordenación del mundo físico y formal, como ya ocurriera, en otro frente alemán contemporáneo, con el Arbeit für Kunst, de Behne y Bruno Taut.

Estas circunstancias, del Diseño frente a la Arquitectura, pueden ser capturadas en el proyecto colectivo y global de la llamada como Casa Experimental o Einfamilienhaus, conocida también como Haus An Horne, en referencia a la calle en la que se levantó. Que merece, por parte de Fernando Castro Flórez, las palabras siguientes. “Aquella llamada a construir la Catedral del Futuro, el ideal de la Gesamtkunstwerk, terminó concretándose en 1923, en la casa experimental diseñada por Muche y Meyer, que era un ejemplo de de radical austeridad, una Wohnmaschine en la que lo más innovador no sería otra cosa que el equipamiento y del baño y la cocina con aparatos de serie”. Ubicada en la periferia de Weimar en 1923, con motivo de una exposición de diferentes trabajos desarrollados por Bauhaus, la Ausstelung Staal Bauhaus supuso una carta de presentación a la sociedad weimeriana de los trabajos producidos desde la nueva escuela de diseño, heredera de la Kunstgewerschule (Escuela de Arte industrial) de Van de Velde.

Diseñada la por el escultor George Muche y por Adolf Meyer, que era socio activo de Walter Gropius en el estudio privado y coautor de la fábrica Fagus. Trabajo el de la Casa Experimental que contó con colaboraciones del mismo Gropius y de otros profesores bauhausianos en cometidos diversos, desde el mobiliario a la carpintería y metalistería.

Gropius, que comprometió sus propios recursos económicos en la construcción de la Haus An Horne, con la venta de una vajilla de plata, dijo que el objetivo de la construcción de la casa era obtener “el máximo confort con la mayor economía, por la aplicación de los mejores artesanos y por la mejora de la distribución espacial de forma, tamaño y articulación”. La construcción de la casa fue patrocinada por Sommerfeld, un empresario de maderas de Berlín, que había sido cliente Gropius años atrás y que pretendía obtener ventajas en la producción industrial de elementos para la construcción. La casa fue construida fuera de la sección principal de la Ausstelung Staal Bauhaus, en el terreno que estaba destinado para ser usado como un jardín de plantas por la propia escuela. El emplazamiento estaba cerca del Parque An der Ilm en Weimar, en una calle residencial.

La disposición de la vivienda está formada por una planta cuadrada, en cuyo centro, igualmente cuadrado, se dispone el estar que aparece provisto de mayor altura que la corona perimetral, para conseguir con ello iluminación y ventilación directa desde el exterior, aunque no vistas. Perimetralmente se disponen los dormitorios familiares y de invitados, cocina y baño, con los accesos y bajada al sótano. La disposición compacta responde más al parámetro de la economía, citado por Gropius en su enunciado anterior, que al de la mejora distributiva y articulación, como se desprende desde la observación de la planimetría. De aquí que Gropius, en un juego de palabras, hablara de edificios que construían la Bahuaus o propiamente ‘Bauhausbauten’; esto es que eran elementos capaces de materializar las enseñanzas del centro formativo: desde la búsqueda de la naturaleza de lo moderno a la integración de los oficios artesanos. Una propuesta a su manera, reflexiva y compleja, que reflejaba una síntesis de las artes y de la técnica, y constituye un ejemplo de modelo racionalista. En la medida en que con tal disposición compacta, se reducen las circulaciones, al usarse el Wohn zimmer como espacio de articulación y de tránsito. Igualmente la disposición centralizada adoptada por la Haus An Horne, reduce la repercusión de la superficie de fachada, sólo a las piezas perimetrales, ganando con ello un mejor comportamiento térmico.

Todas estas circunstancias de compacidad y simplificación formal, dotan a su imagen externa de cierto estereotipo formal, distante de las figuraciones canónicas de Bauhaus (Tipografías de Bayer, escenografías de Schleemer, mobiliario de Breuer) y más próximo a la propuesta desarrollada por Itten en la misteriosa llamada Casa del hombre. Mejor representada la filosofía formal de Bauhaus, en las viviendas de maestros, levantadas tres años más tarde por Walter Gropius en Dessau y ya vistas en Hypérbole. Y en donde bajo principios similares de “confort, economía, espacialidad, articulación y forma” se verifican articulaciones espaciales diferentes; incluso la formalización de huecos propone lecturas diversas en la superposición de paños macizos y cuerpos acristalados. Que aquí en la Haus An Horne, se ven limitados y comprimidos.

Por ello que en torno a la Haus An Horne, se puedan plantear diferentes cuestiones de pedagogía de la forma y de análisis de la Arquitectura. De igual forma que aletean las cuestiones planteadas por Massimo Scolari, en su texto Hannes Meyer y la escuela de Arquitectura, donde deja ver los conflictos sobre la enseñanza de la arquitectura, o su ausencia, hasta 1927. “La tradición estilística que Gropius había negado, resurgió como el Fénix de sus cenizas; la arquitectura, la escasa arquitectura que habían dejado pasar los laboratorios de las artes aplicadas, no era más que una voluntad de estilo en el sentido tradicional del arte”.

En 1996, la Haus An Horne entró en la lista del programa de preservación de monumentos de la Unesco y fue declarado Patrimonio de la Humanidad del siglo XX con el código 729-003 como parte del conjunto denominado La Bauhaus y sus sitios en Weimar y Dessau.

Etiquetas de este artículo
,
More from José Rivero Serrano

Charles y Ray Eames, Study House nº 8, California

En la pareja de Charles Eames (1907-1978) y Bernice Alexandra Kaiser (1912-1988),...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.