Los Idus de Marzo: ¿jugar o ganar en el escenario político?

Creo que fue Winston Churchill el que dijo algo aproximado a esto: “A quien no le guste el calor que no se meta en la cocina”. Lo que probablemente es una frase afortunada cuando se utiliza como una metáfora de la política, incluso en un sistema democrático. Y es que participar en la política activa supone meterse en un terreno muy pantanoso, con reglas propias no siempre explícitas; donde se juega fuerte y en serio, corriendo riesgos; donde hay intereses declarados y otros muy oscuros; donde muchas situaciones o personas no son lo que parecen; donde no siempre se puede decir la verdad o saberla puede noquear demasiado; donde los hechos son solo una materia muy evanescente con la que pueden construirse muchos castillos en el aire; donde errores garrafales pueden estar inducidos por elocuentes buenas intenciones o fascinantes discursos intelectuales; donde no esta claro en qué lugar aprender lo que realmente hay que saber.

Wislawa Szymborska, alta sensibilidad

Premio Nobel de Literatura en 1996 y poeta inmensa, Wislawa Szymborska era una gran desconocida hasta su muerte, acaecida exactamente el 1 de febrero de este 2012. Sus poemas sorprenden por su profundidad, pese a la aparente sencillez formal, y cuentan con resortes, como si se tratase de trampantojos, para conectar con un lector que, inevitablemente, se obligado a sumarla entre sus lecturas favoritas para siempre.