Contextos

Se dice que las personas somos poliédricas, pero, a menudo, no desarrollamos todas las carillas que podríamos tener. Con frecuencia, nos resumimos en formas simples y previsibles, quizá hasta planas. Nos relacionamos con un par de relatos de los posibles sobre nosotros mismos. Nos mostramos ante los demás con un mismo rostro y ni siquiera sospechamos que existen otras perspectivas de vislumbrar las cosas que nos pasan. O las sospechamos, pero no es fácil descubrirlas, darles formas, ponerles palabras, construir las vías de acción por las que deslizarse hacia otros lugares de relación o de vida.