Mariposas monarca
porEscribo siempre sola. Y, a menudo, de noche. Llevo un par de días sintiéndome angustiada. Esa presión en el estómago. Mentiría si dijese que…
Escribo siempre sola. Y, a menudo, de noche. Llevo un par de días sintiéndome angustiada. Esa presión en el estómago. Mentiría si dijese que…
A veces, la soledad entra en mi casa cuando tú estás. Me despierto temprano, cuando el sol está saliendo y, como en un cuadro…
Querido amigo de infancia, sé que piensas que Diyala te mostró lo que es el mundo con la mano de tu amigo en tu…
Existen momentos que demandan, que piden a gritos que dejes lo que estés haciendo. Que escuches, que sientas. La llamada. ¿De quién? Tal vez…
¿Y si escribo en el balcón? Por fin ahora sopla una brizna de aire que disipa, solo un poco, este bochorno de agosto. Se escucha entrechocar de cubiertos y platos, rumores de conversaciones y el grifo de la pica de la vecina de en frente, que enjuaga los cacharros. A lo lejos, sirenas –porque en la ciudad suenan siempre–. Y música,…
Escribo por las cicatrices. Las de la piel y las del alma. Por los cortes que dibujan, que trazan, que insinúan nuestras líneas; que…
César no quería ir al pueblo. Todos los años se lo repetía a su mujer, pero ella no lo escuchaba. Sobre todo, en los…
Me voy de vacaciones. He invitado a una erinia a que venga conmigo. Se llama Pena y la pobre está agotada de tanto trabajar…
Se había quedado solo al final de la tarde. Su mujer se había ido con su hija y sus nietos que habían estado antes…
La tienda de ropa del rincón de la calle siempre está vacía. Menos hoy. Esta tarde he entrado, solo por llevar la contraria, a…
Andrés se vistió de torpeza. La tira de ojales de su camisa parecía jugar a hacer puentes, mientras los bajos del pantalón dejaban una…
Miles de pequeñas luces cálidas se reflejaban en el suelo mojado, interrumpidas por las muchas piernas que pululaban por la plaza. Levantó la vista…