Misión de audaces: la carta de Galileo a Kepler
Había conocido casi desde siempre el nombre de Kepler pero nunca había reparado verdaderamente en él, ni había buscado con sosiego la causa de…
(Ciudad Real, 1957) Es médico de familia y sexólogo. Siempre le interesaron las humanidades porque, sin ellas, no se puede comprender a las personas ni, por supuesto, intentar ayudarlas. Pero sabe que, sin la perspectiva científica, es fácil caer en la especulación estéril ajena a los hechos. Por eso siempre ha estado interesado en intentar acumular un conocimiento interdisciplinar que ayude a mirar el mundo y a disfrutar la vida tal como es. Aquí y ahora. Y, después, intentar contar ese viaje con palabras no demasiado insuficientes.
Había conocido casi desde siempre el nombre de Kepler pero nunca había reparado verdaderamente en él, ni había buscado con sosiego la causa de…
Alguna vez he fantaseado con escribir un pequeño relato que remedara lo que yo, todavía ahora, a los 68 años, hago cada día con…
“Evocar un cuadro”
Pre-textos para médicos y pacientes
Llevábamos un año publicando la revista cuando un día nos llegó un correo casi por sorpresa: “Soy Dafne Calvo, directora de La Encuadre. He hablado…
El café de la mañana en un hueco del trabajo. El hombre del sombrero lee y de vez en cuando levanta la cabeza y…
Trato de recordar cuándo conocí a David Hockney y creo que fue a través de un amigo pintor que entonces estaba haciendo “la mili”…
De Mariano Fortuny solo conocía su nombre, algunos datos vagos de su biografía y de su vida artística y sobre todo un cuadro: “Viejo…
Pre-textos para médicos (y pacientes)
“Lo que impresionaba era el tono, la voz del narrador. Te podía conquistar -o provocar rechazo- porque aparentaba fortaleza y parecía saberlo todo, haberlo…
Me pilla la noticia del Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales ,que pretende prohibir el…
Aquellos trenes que tardaban tantas horas en llegar a Madrid y siempre paraban en Algodor. El olor dulzón de las cantinas en penumbra, siempre…