De todas las cosas tristes me gustan la lluvia y las lágrimas. Y a veces, por haberlas asociado mucho, la una me trae a las otras. Cuando eso pasa, lloro y sonrío, porque hay poesía, hay lírica en el llover.
Los goterones han hecho que caigan las florecitas pequeñas de la maceta de la esquina. De todas las plantas aquella es la que siempre me lo ha puesto más difícil. Tiende a marchitarse en invierno, cuando no le da mucho el sol y se queda mustia a medio verano, porque le ha dado demasiado. Me da la impresión de que solo es feliz en primavera. En cierto modo puedo entenderla.
Huele a madera húmeda de las sillas incombustibles que tenemos en el balcón. Que lo han visto todo, que nos han sostenido con todo. Si no fuese del todo absurdo lamería las gotitas pequeñas que quedan en la barandilla de hierro, girando la cabeza boca abajo, en contorsión. Vería, del revés, que los nuevos vecinos han cambiado el color de sus ventanas, y eso, sí que no; aquí, en este barrio, se guarda cierta coherencia.

Quiero venir a contarte todas estas cosas, a decirte que te sientes conmigo en el suelo, que veas que a los cojines que tenemos les quedan mejor los días nublados. Pero tienes mucho que hacer. El aroma de tus cazuelas lo llena todo: cebolla pochada, carne marcada y el almidón de la patata cortada, que huele crudo.
Pienso entonces en la poción menguante y el augmenpastel de Alicia. Si pudieses te pediría que lo cocinases, para beber la pócima y perderme entre mis plantas mientras tú no estés. Trepar la Kentia hasta lo más alto, resbalar por sus hojas de palmera y caer dentro de su tierra, húmeda. Aventurarme hasta las hojas de las enredaderas, nadar en los botes de cristal de las que tenemos en agua. Llegar a la maceta de la esquina y meterme muy dentro, para hablarle, para preguntarle a ese maldito geranio de flores pequeñas qué narices quiere. Caer después rendida y dormirme en una flor roja, de la planta nueva que no deja de crecer.
Lo haría hasta que tuvieses tiempo, hasta que trajeses el augmentpastel para volver contigo otra vez.