Starmus: la música de la astrofísica

 

 

Hay muchos mundos en este mundo de la misma manera que parece que hay muchos universos en el universo, aunque a menudo sea fácil sentir que la realidad se reduce a lo que nos rodea, a lo que vemos cada día por la televisión o a los intereses de nuestros amigos o de los compañeros de trabajo.  Igual que no podemos saber nada de Andrómeda o de Alfa Centauro antes de que alguien nos las descubra, muy a menudo hay ideas que nos quedan muy lejanas, ocupaciones que casi parecen mágicas porque incluso se expresan en un lenguaje incomprensible y casi creemos que no existen. Porque conocemos el nombre de deportistas, de estrellas de la canción o incluso de gente que sólo es famosa por nada, pero es frecuente que ignoremos el nombre de la mayoría de los científicos que han transformado el mundo y por supuesto lo que piensan y lo que hacen.

Sin embargo, Andrómeda existe, aunque no sea fácil descubrirla a simple vista en nuestro cielo mientras no nos la muestren, igual que existen Congresos de Astrofísica como el Starmus, que se celebrará del 22 al 27 de septiembre en Tenerife, donde se reunirán físicos y otros científicos de todo el mundo para hablar de asuntos que son esenciales y a la vez opacos a la mayoría de los demás humanos.

 

 

 

El Festival Internacional de Starmus fue iniciado por Garik Israelian en 2011 y este año se celebra la segunda edición con la presencia de algunos de los más insignes científicos que investigan sobre el espacio para intercambiar opiniones sobre el estado actual del conocimiento en ese área y también para disfrutar de la música y la cultura, lo que puede resultar un poco chocante porque muchas veces se tiene la imagen del científico aburrido y ensimismado en su conocimiento superespecializado y no nos lo imaginamos gozando de estas cosas. Sin embargo a este congreso asistirá gente como Brian May que además de doctor en Astrofísica por el Imperial College fue fundador de Queen la legendaria banda que lideraba Freddie Mercury,además de un activo defensor de los derechos de los animales. También David Eicher que, además de editor jefe de la revista “Astronomy”, es batería de la Astronomy Blues Band.

 

 

Cuando escribo estas líneas Stephen Hawking, quizá el físico más conocido del mundo, hace cinco días que llegó a Tenerife. Es emocionante imaginarlo navegar desde Inglaterra en el crucero Océana, superando las limitaciones físicas de su enfermedad, sorprendentemente vivo y activo, para seguir divulgando su conocimiento sobre los agujeros negros y sobre algunos de los últimos avances cosmológicos.  Hawking es ya un mito. No sólo es un físico al que se le compara con Einstein o con Newton ,es un ejemplo extraordinario de coraje, de capacidad de superación, de optimismo y amor a la vida a pesar de todo, de compromiso con el pensamiento libre y las consecuencias que eso debe tener en la apertura de nuestros sistemas de creencias.

También estará Richard Dawkins , el zoólogo que publicó uno de los libros más importantes de la biología moderna (“El gen egoísta”) y que pertenece al grupo de naturalistas  de los que forman parte científicos como Steve Pinker o Daniel Dennet que también defienden de una forma activa un humanismo secular abierto, alejado de los sistemas de creencias cerrados de las religiones, lo que también lo ha estimulado  como en el caso Hawking para desarrollar su faceta divulgadora en libros y en medios de comunicación.

Quizá ellos dos son los más conocidos para el gran público, pero el programa incluye conferencias de varios premios Nobel ( Robert Wilson, Harold Kroto, Jonh Mather) o de astronautas que han pisado la luna (Charles Duke,  Edgar Michell, Harrison Schmitt) y muchos otros astrofísicos de primer nivel.

 

 

Esperamos que éste sea un Congreso en el que los profesionales de la Astrofísica puedan intercambiar conocimientos pero también que sirva para divulgarla, para conectarla con cuestiones que tienen que ver con nuestra visión del mundo y de nosotros mismos. Curiosamente en el paradigma del universo, que actualmente resulta tan anti-intuitivo y difícil de comprender y del que hay tantas cosas que no se saben todavía, la humanidad se juega mucho. Es casi milagroso y ha costado miles de años que el hombre haya llegado a comprender racionalmente cosas que terminaron cuestionando una visión antropocéntrica y mítica según el cual el hombre y la tierra eran el centro de un universo alrededor del cual giraban todos los astros.

Ahora se habla del “big bang“, de agujeros negros, de un universo casi infinito, en el que no sabemos si estamos solos (por cierto que tambien estará Jill Tarter directora del centro SETI de California), que contiene otros universos y que puede intimidar, producir frío y miedo.  Es importante construir relatos sobre la gran gesta del conocimiento, contextualizarla, ligarla a otros saberes, que nos permitan vivir con consciencia y responsabilidad, con incertidumbre pero con serenidad y confianza. Sin mixtificación, pero con todo el calor de una conquista humana que resulta fascinante y que demuestra hasta donde nos ha llevado la evolución en un pequeño planeta de una pequeña galaxia. Lo que inevitablemente lleva al recuerdo de Carl Sagan y de aquel Cosmos legendario que fascinó y alentó a tanta gente …

 

More from Ramón González Correales

Las lecciones de la talidomida

  Ahora que lo pienso soy un tipo con suerte. La talidomida...
Leer más

1 Comentario

  • Pregunta insidiosa: ¿cómo se compadece la denuncia del viejo antropocentrismo con la frase “hasta donde nos ha llevado la evolución en un pequeño planeta de una pequeña galaxia”?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *