Liu Jiakun: las dos caras del Pritzker 2025

Como otros años ha ocurrido, el Premio Pritzker vuelve a producir imágenes de centrifugación cultural y extensión de horizontes, más allá del ombliguismo que transcurre entre Boston y Milán. Dejando los premios otorgados en las márgenes de la centralidad occidental: ya sea Burkina Fasso en 2022 –con Francis Keré– ya sea la India en 2018 –con Balkrisna Doshi–, ya sea Chile en 2016 –con Alejandro Aravena– o ya sea China en 2025 con el ganador Liu Jiakun. Operando, como suele ocurrir con el Premio Nobel de Literatura una suerte de reparto geocultural y geoestratégico; también verificando el otorgamiento de directrices para el desarrollo de las nuevas vías edificatorias y formales en años comprometidos. 

Por ello, el premio otorgado a un arquitecto chino como Liu Jiakun es la contrapartida del carácter despilfarrador del crecimiento urbano verificado en ese país en los últimos cuarenta años, prácticamente los transcurridos desde la  titulación de Liu y prácticamente los señalados por un crecimiento económico imparable. Si el modelo más visible del desarrollo urbano ha estado caracterizado por la alta emisión de CO2 y la destrucción del modelo anterior del medio rural como motores centrales, el ganador del Pritzker 2025 ha sido presentado como autor de una arquitectura humanista (Zabalbescoa en El País), o de edificios que cambian la vida cotidiana en El Debate. Afirmaciones que no desmienten las tropelías urbanas verificadas en las grandes megaciudades chinas, donde el humanismo resulta invisible y los cambios verificados no permiten enunciar ninguna mejora. De aquí el carácter distintivo y elusivo de la arquitectura de Liu Jiakun. 

Museo de los relojes de Jianchuan de Chengdu

Nacido en Chengdu, ciudad del suroeste de China en 1956, se graduó en 1982 en el Instituto de Arquitectura e Ingeniería de Chongqing, y siempre ha combinado la literatura con la arquitectura, que ha desarrollado en exclusiva en su país natal. Sin olvidar su pasado de hijo de la Revolución Cultural de Mao Tse Tung, así con 17 años fue parte del Zhiqing, también conocido como programa educativo revolucionario de “jóvenes educados”, asignados a la agricultura campesina vocacional en el campo como parte del proceso formativo revolucionario. Junto a ello, su pasión literaria sería determinante, por lo que llega a afirmar el paralelismo entre escribir y proyectar. “Escribir novelas y practicar la arquitectura son formas de arte distintas, y no busqué deliberadamente combinarlas. Sin embargo, tal vez debido a mi doble formación, existe una conexión inherente entre ellas en mi trabajo, como la calidad narrativa y la búsqueda de la poesía en mis diseños”, asegura Liu en declaraciones recogidas por la Fundación Hyatt, impulsora del Pritzker y con sede en Chicago. De aquí el carácter íntimo y de escala reducida de su obra, frente a otros gigantismos visibles en las obras de la arquitectura china última. Liu, sobre todo en sus Museos de Escultura Pétrea y el  Imperial del ladrillo, produce un control de escala y de materiales que dota a su trabajo de cierto carácter entre ascético y tectónico. Y por ello el misticismo zen que se ha querido hallar en sus diseños.

Museo Horno Imperial

En 1999 fundó Jiakun Architects en Chengdu, buscando desarrollar una práctica profesional de carácter sostenible, reinterpretando la tradición china con una visión contemporánea, al tiempo que buscaba conectar tanto con el individuo como con el sentido colectivo de pertenencia a un lugar. En 2015 participó en la Bienal de Arquitectura de Venecia, donde llevó una maqueta gigante de su proyecto West Village, construido en Chengdu, en el que replanteó el papel de los espacios cívicos con un diseño de una manzana entera, cerrada por edificios, pero con enormes aberturas laterales y un gran jardín central, que incluye campos de deportes, parques rodeados de agua e incluso pistas para correr. Y en 2018 fue el primer arquitecto que construyó fuera del Reino Unido el pabellón temporal de la galería londinense Serpentine –una suerte de Follie anual londinense, entre el divertimento sofisticado y la Haute Couture del diseño– que desde el año 2000 han diseñado grandes nombres de la arquitectura, como Zaha Hadid, Toyo Ito, Oscar Niemeyer o Frank Gehry. Posteriormente, en ese juego de equivalencias, Liu construyó el pabellón en Pekín, a menos de un kilómetro de la histórica ciudad prohibida, y se inspiró en el confucionismo, con una arquitectura que era una representación física de la búsqueda tradicional de Junzi (equilibrio). Un diseño que simula la figura de un arquero, en forma de una viga voladiza curva que incorporaba elasticidad mediante cables estirados entre placas de acero y que se mantuvo en pie durante seis meses para albergar actos culturales.

Museo Imperial de Ladrillos Suzhou

Todo ello, todo ese carácter adaptativo y mutable de su obra y de su pensamiento se recoge en la sorprendente  afirmación de Liu: “Siempre aspiro a ser como el agua, a penetrar en un lugar sin una forma fija propia y a fusionarme con el entorno local”. Afirmación que bebe del viejo taoísmo de Lao Tszé: “Lo importante no es la forma de la vasija sino el aire que contiene”. Haciendo de la definición arquitectónica no un problema de presencia y materialidad sino de ausencia y adaptabilidad. Para rematar el aforismo de Liu Jiakun prosigue: “Con el tiempo, el agua se solidifica gradualmente, transformándose en arquitectura y quizás incluso en la forma más elevada de creación espiritual humana. Sin embargo, todavía conserva todas las cualidades de ese lugar, tanto buenas como malas”. Si para Goethe, según Eckermann, “la arquitectura era música congelada”, para Liu Jiakun el cambio es “la arquitectura como agua congelada”. Ha publicado los libros Narrative Discourse and Low-Tech Strategy (1997), Now and Here (2002), I Built in West China? (2009) y The Conception of Brightmoon (2014).

Para seguir disfrutando de José Rivero Serrano
Casa Árbol en Fregene, de Perugini y Plaisant, 1967
Vista desde hoy la Casa Árbol, o Casa Sperimentale, diseñada por Giuseppe...
Leer más
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.