Catulo genio y poesía

"Lesbia y su gorrión". Por Edward Poynter.

«¡Saludos, muchacha, de nariz no mínima,/ ni de pies bonitos ni de ojitos negros,/ ni de dedos largos ni de boca limpia/ y sana, ni de una lengua refinada,/ pero amante de ese formiano arruinado!/ ¿Y en tu región cuentan que eres guapa tú?/ ¿Y aun así comparan contigo a mi Lesbia?/ ¡Qué tiempos tan bárbaros y tan arrabaleros!»

Cuando una obra clásica vuelve a editarse, reintroducida en el avasallador circuito de novedades que pululan por las librerías de un país, la cultura rejuvenece, aunque sea durante el instante que perdura la ilusión en el rostro de sus editores. Es el tejido de libros, ideas y pensamiento la columna que sostiene de nuestros saberes y pareceres presentes. Por eso, honrar a los textos que precedieron a las publicaciones actuales subraya una senda democrática: multiplicar las posibilidades de que la base de nuestra identidad cultural esté al alcance de cualquier ciudadano. No sólo mediante bibliotecas o universidades públicas, que quizás en un futuro próximo ya no presten servicio al bien común, teniendo en cuenta el ritmo en que se degrada cualquier esbozo de instinto intelectual en la sociedad, sino a través del patrimonio personal.

Rhemata es una de esas editoriales con genuina vocación por aportar un legado de calidad al haber hispanoparlante. En vez de centrar su capital en publicar géneros en boga o a autores con creciente rimbombancia, sus editores prefieren apostar por editar obras clásicas traducidas y comentadas por especialistas de prestigio. Además, lo hacen en un formato bilingüe que ofrece el texto original y una traducción al castellano más que rigurosa.

«Catulo y Lesbia» de Lawrence Alma-Tadema

En esta ocasión, desde Rhemata han apostado por reunir las poesías completas de Cayo Valerio Catulo, el Catulo de la famosa Lesbia. Ya en su época, el primer siglo antes de nuestra era, el poeta veronés se convirtió en un referente para algunos de los mayores autores de la literatura de la antigua Roma, como es el caso de Virgilio y Ovidio. No es para menos: Catulo perteneció a una estirpe de renovadores de las artes literarias que Marco Tulio Cicerón nombró como poetae novi, o como los llamamos según el canon actual, neotéricos. Educado en Roma y proveniente de una familia adinerada, la vida de Catulo fue de todo menos aburrida. Tenía aversión hacia Julio César en contra de la opinión de algunos familiares con cargos importantes, que mantenían amistad con el prócer; vivió tiempos terriblemente tumultuosos, y para colmo, se enamoró de una mujer casada de alta posición, Clodia, que el poeta camufló bajo el pseudónimo de Lesbia. Sus amores oscilaron entre la entrega pasional al inicio y la definitiva desilusión cuando Clodia continuó con sus amoríos y su manera de expresar su sexualidad. Entre medio del caos amoroso de Catulo desfiló algún amante masculino, como Juvencio, al que dedicó alguno de sus poemas, y los típicos enfrentamientos que cada persona sufre como accidente como consecuencia de vivir en una sociedad diversa, pero alejada todavía de cualquier signo de prosperidad ética.

La riqueza y el vanguardismo de la poesía de Catulo emana de su carácter íntimo, sus poemas personalísimos de aire sincero y por su manejo del lenguaje directo, a la par que meticuloso. A pesar de seguir la influencia del bibliotecólogo y erudito egipcio Calímaco de Alejandría y de admirar la grandeza mítica de los poemas de Safo de Mitilene, Catulo aporta una novedad trascendental en la, hasta entonces, todavía encorsetada cultura romana: la frescura lenguaraz. Como harán posteriormente escritores como el ya nombrado Ovidio o como Marcial en sus Epigramas, Catulo no muestra piedad ni contención a la hora de insultar a sus críticos y mofarse de personajes relevantes de su tiempo. También, de dotar de una novedosa dimensión subjetiva al subgénero literario de la elegía. Los poemas de Catulo divierten, conmueven, entretienen y, como hemos cambiado poco en lo esencial como sociedad, permiten también identificarnos con el autor. Se trata, en consecuencia, de una obra atemporal, capaz de invocar una y otra vez a las generaciones venideras. Lo humano, bien o mal que nos pese, pertenecerá para siempre a nuestra común naturaleza.

Rhemata está teniendo la feliz osadía de ofrecer estas Poesías Completas entre sus títulos publicados hasta el momento. Una lucha feroz y desigual contra los intereses de un tiempo anclado en la vacuidad del pensamiento y una desbordante necesidad de ruido para subsistir en carrera eterna hacia ninguna parte. Los ciento dieciséis poemas que componen el corpus de la obra de Catulo han sido editados traducidos por el historiador de la filosofía Luis T. Bonmatí, y la recopilación ha logrado el beneplácito de un comité científico internacional de expertos en filología clásica. Les invito, sin la menor mesura, a descubrir este libro delicioso. Una propuesta que enriquecerá su haber cultural y su patrimonio bibliográfico. No se lo pierdan.

La ficha:

Poesías completas
Cayo Valerio Catulo
Traducción de Luis T. Bonmatí
Editorial Rhemata, Reus, 2022. 16 euros.

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