Cefalica en voz baja

Reflexiones de un cirujano (10)

“No es la respuesta lo que ilumina, sino la pregunta.” — Eugène Ionesco

Después de recorrer uno a uno los criterios de CEFALICA, necesitaba comprobar qué quedaba de ellos cuando las ideas tenían que enfrentarse a la vida real. 

En la práctica, me ayuda recordar el acrónimo como un puñado de preguntas; que me hago casi sin darme cuenta. Son avisos discretos para fijar la mirada antes de decidir.

No siempre necesito todas; a veces basta una sola para aclarar el asunto, pero cuando la situación se complica, puede venirme bien recurrir al repertorio completo.

1. Análisis de la realidad: Antes de intervenir, expongo el campo para ver a qué me enfrento.

    Claridad: ¿De verdad he entendido la cuestión? Me obligo a definir el problema sin ruidos ni desvíos antes de dar el primer paso.

    Evidencias: ¿En qué pruebas o informaciones me apoyo? Así distingo lo que está comprobado de lo que solo son impresiones o suposiciones.

    Falsabilidad: ¿Se podría demostrar que me equivoco? Si no quiero quedarme en una creencia cómoda, debo analizar por dónde puede fallar mi idea. 

    2. El papel del personajeTan importante como el asunto es el estado del instrumental: mi propio juicio.

    Autoexamen: ¿Estoy buscando la verdad o defendiendo mi postura? Me cuestiono si no me empujan prejuicios, intereses o emociones mal digeridas.

    Lógica: ¿Mis conclusiones derivan realmente de lo que sé? Reviso que no haya saltos injustificados, trampas mentales ni atajos engañosos.

    3. Toma de decisión y pronósticoAquí es donde la reflexión se convierte en acción y responsabilidad.

    Importancia: ¿Merece esto mi energía, aquí y ahora? Invierto mi esfuerzo solo si mi actuación puede cambiar el desenlace.

    Consecuencias¿A quién afecta lo que decido? Evalúo el impacto a corto y largo plazo asumiendo sus resultados, incluso los no deseados.

    4. Cierre y revisiónNinguna decisión queda del todo cerrada si no acepto la posibilidad de corregir.

    Aprendizaje¿Cambiaría de opinión si aparecen hechos mejores? Exploro otras opciones y mantengo la libertad para rectificar.

    Sobre el papel parece mucho, pero con el tiempo algunas preguntas salen casi solas. Ningún esquema evitará que siga equivocándome, pero al menos me ayuda a hacerlo con algo más de consciencia.

    De todas formas, si me detengo aquí la imagen estaría incompleta ya que una cosa es el mapa y otra el territorio de la vida. En la realidad, el juicio se completa con ingredientes que el acrónimo no puede contener por sí solo, como la emoción, la intuición y la relación con los otros.

    En adelante, por tanto, intentaré abordar la ruta al completo porque la razón orienta, pero “el camino se hace al andar”.

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